Realizando un repaso de lo dicho anteriormente, la persona se muestra tal y como es, no necesita un marco de presentación, tiene criterio propio.
Antepone los logros alcanzados por él a su poscioón dada por la familia o por su profesión.
Esto último lo recalca separando el aspecto más personal (nombre) del profesional (apellido), prioriza la vida personal.